VUELVE ANIMANDO SONRISAS A LA COMUNIDAD DE DOLORES EN EL MUNICIPIO DE SAN MIGUEL DE PADRÓN
LOGOTIPO DELA RED DE BIBLIOTECAS CIVICAS
lunes, 19 de mayo de 2014
Lanza su sexto número la revista Curazao 24 (cortesíade Cubanet )
En esta edición, La Azotea de Reina de E
La Red de Bibliotecas Cívicas realizó el lanzamiento de la revista Curazao 24 en su edición no 6, aporte informativo, más allá del homenaje al desaparecido escritor Reinaldo Bragado Bretaña, nombre que lleva esta institución.
Jennifer Fonseca, coordinadora nacional de La Red de Bibliotecas, felicitó a los colaboradores de esta edición y agradeció a los presentes por la asistencia
Jennifer Fonseca, coordinadora nacional de La Red de Bibliotecas, felicitó a los colaboradores de esta edición y agradeció a los presentes por la asistencia. “La Red de Bibliotecas Cívicas es una pequeña luz en el corazón de los cubano, dijo, asentando que la Revista Curazao 24 está hecha para los lectores amantes de la noticia sobre lo que acontece en Cuba y de los análisis sobre temas de actualidad emanados de periodistas independientes, activistas de Derechos Humanos y líderes de la sociedad civil, este numero 6 de la revista les llega con un surtido de variadas propuestas”.
Frank Correa ofreció una síntesis sobre las Crónicas, Noticias, Reportajes, Ensayos y temas sociales, que manifiestan la cultura, la violencia, la alimentación y el deporte en nuestro país. El premiado escritor expuso la esencia y el contexto de cada una de las obras seleccionadas.
Correa hizo énfasis en algunos artículos como el de Carlos Millares, sobre el acercamiento entre la Unión Europea y Cuba, a la luz de las medidas económicas iniciadas por Raúl Castro; el análisis de Manuel Cuesta Morúa sobre el encuentro de la Plataforma Conciencia Cívica con base en Miami; y el de Dimas Castellanos, sobre la Federación de mujeres Cubanas: una regresión histórica que pone al desnudo la ironía de la actual Secretaria general de la FMC cuando expresó que desde el 59 la mujer cubana pudo hacer uso del voto.
En esta edición de Curazao 24: La Azotea de Reina de Ernesto Santana, y el ensayo jurídico del licenciado Wilfredo Vallin. El primero, asegura la imposibilidad prescindir de la poesía de Reina María Rodríguez, y el segundo pone al descubierto las grietas del sistema judicial cubano.
El lanzamiento de Curazao 24, se realizó en la sede de esta organización, 18 no 5 entre Línea y Calzada, con el rencuentro de civilistas, demócratas, bibliotecarios y escritores.

Donde rompen libros, rompen personas (cortesía de Diario de Cuba)
Detenciones, golpes, destrozos: la Seguridad del
Estado acosa a los miembros de la Red de Bibliotecas Cívicas.
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Donde rompen libros, rompen personas
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Irrumpieron en la casa
de Niurka Carmona, echaron abajo la biblioteca, destrozaron más de 300 libros,
se robaron una laptop y una cámara fotográfica. Los asaltantes no eran neonazis
ni cabezas rapadas, y la agresión no ocurrió en Europa o Norteamérica.
El hecho aconteció el
pasado 27 de abril en Palma Soriano, poblado de la oriental provincia de
Santiago de Cuba, y los vándalos fueron identificados como miembros de la
Seguridad del Estado (DSE).
Niurka, de 42 años, Dama
de Blanco que administra la biblioteca "Laura Pollán", afiliada a la
Red de Bibliotecas Cívicas "Reinaldo Bragado", cuenta que su hijo de
17 años, Alberto Ladiste, repartía en la calle folletos de la Iglesia, cuando
varios hombres vestidos de civil se abalanzaron sobre él y, a empellones, lo condujeron
hasta su vivienda.
Aprovechando la ausencia
de Niurka, los represores invadieron ―sin orden de allanamiento― el inmueble
sito en la calle Martí 311. Según declarantes, el operativo de la DSE recibió
el apoyo de efectivos y carros patrulleros de la Policía Nacional
Revolucionaria (PNR).
También el pasado 28 de
marzo éste reportero fue testigo de cuando Jennifer Fonseca, de 25 años,
coordinadora nacional de la citada Red de Bibliotecarios, fue acosada por más
de diez efectivos de la policía política y "factores" (militantes del
Partido Comunista de la cuadra), quienes bloquearon la puerta del condominio
donde reside en el Nº 5 de la calle 18 en la barriada capitalina del Vedado.
Jennifer cuenta que se
disponía a efectuar una reunión con el ejecutivo de la Red, y desde horas
tempranas la Seguridad del Estado bloqueó el acceso a su casa. Detuvieron
a Alejandro García, uno de los vicecoordinadores, quien luego fue conducido a
la cuarta unidad del municipio Cerro, al tiempo que Irina León, coordinadora en
la provincia de Pinar del Rio, fue forzada a abordar un patrullero y luego
abandonada a su suerte en la autopista Novia del Mediodía, en las afueras de la
ciudad.
Asevera Jennifer que los
furibundos "factores" han empujado varias veces la puerta de su casa
para amenazarla y ofenderla. Nuria de la Vega, secretaria de la Red, denuncia
los mismos atropellos, al igual que otros tantos bibliotecarios.
Por qué
Desde el año 2009
funciona la Red de Bibliotecas Cívicas "Reinaldo Bragado". El
proyecto está integrado por 44 bibliotecas diseminadas por todo el país. En sus
repisas puede encontrarse literatura variada, historia universal, biografías,
deportes, política exterior, economía, revistas, medicina, enciclopedias, etc.
Igualmente prestan películas censuradas, documentales y vídeos
sobre la represión interna.
Sus bibliotecarios
reportan que los autores más leídos son Carlos Alberto Montaner, Guillermo
Cabrera Infante, Norberto Fuentes, Reinaldo Arenas, Mario Vargas Llosa, George
Orwell, Zoé Valdés, Milan Kundera y Rafael Rojas. Todos censurados. Sus
préstamos oscilan entre 800 y 1.300 libros mensuales.
Jennifer Fonseca,
coordinadora nacional del proyecto, informa que su plataforma promueve el
acceso a la lectura sin censuras, con el propósito de restaurar la cultura del
debate democrático y respetuoso en el marco de la sociedad civil.
La Red también hace la
tirada trimestral de un magazine cultural llamado Curazao 24 y organiza actividades (Animando Sonrisas) para niños pobres de las
comunidades marginales, a quienes entregan material didáctico, consistente en
libretas, libros de cuentos, lápices, juguetes, etc. También promueven el
concurso para novelas engavetadas Franz Kafka y mueven colecciones de artistas
plásticos ignorados por el oficialismo a causa de sus ideales políticos.
Entre Nuria de la Vega,
Juan Antonio Madrazo, Alejandro García, Teresa Castellanos, Irina León, Adel
López, Adalberto Blanco, Leticia Ramos, Reinaldo Villafaña y Raúl Pereda, todos
integrantes de su ejecutivo, llevan adelante este propósito considerado de
utópico por algunos detractores. Sin embargo, se evidencia un marcado acoso de
la policía política contra todos sus miembros y, de ahí, se revela la inquietud
por dicha actividad.
Ante lo ocurrido, su
coordinadora nacional repasa históricamente la noche del 10 de mayo de 1933,
cuando los hordas nazis quemaron millares de libros calificados de antialemanes
. "Es hora de que los cubanos tengan un 'yo' ―aduce Jennifer― y para
pensar necesitan variedad informativa u otros conceptos que les ayuden a sacar
sus propias conclusiones. Destruir o sitiar bibliotecas es un proceder tan
fascista como el acontecido hace 81 años, cuando el poeta Heinrich Heine
profetizó: 'Donde queman libros, también queman personas'".
"Por ejemplo
―señala Jennifer― durante el gobierno de Fulgencio Batista los comunistas
tenían sus propias librerías y la policía no les molestaba, ni les impedía
vender libros. Fidel Castro, fue un estudioso de Benito Mussolini y nadie le
encerró en un calabozo por hacerlo, a pesar de las secuelas dejadas por el
fascismo en Europa".
El costo económico de
los operativos de la Seguridad del Estado contra la Red de Bibliotecas cívicas
es irrisorio y Jennifer exclama: "Qué despilfarro, con los sueldos de
todos esos agentes, estimados entre 800 y 1.200 pesos mensuales, equiparables o
superiores al que reciben los médicos, más el gasto de combustible de sus
vehículos, la Red podría comprar libros, libretas, lápices refrescos, dulces y
celebrar varios Animando Sonrisas o financiar algunos números de la
revista Curazao 24".
La contradicción
Que el
general/presidente Raúl Castro en el plató del VIII Congreso de la Unión de
Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), haya aseverado que "las
discrepancias no se expresan en los pasillos, sino en las reuniones y al precio
que sea necesario", no significa que las críticas al Gobierno dejaron de
ser tabú. Más bien son campanazos en el manicomio.
Raúl sabe muy bien, que
los cubanos en las asambleas hacen más silencio que en las funerarias, y el
terror a disentir, tiene su origen en los piquetes de fusilamientos, las
cárceles, el plan pijama, las redadas de los segurosos, las turbas de respuesta
rápida, el exilio y los artículos 53, 54 y 62 de la Constitución.
Si el pueblo no piensa,
ni analiza y solo teme, es porque el régimen se ha encargado de insuflarle miedo
con sus reprimendas, y lo ha embrutecido impidiéndole el libre-acceso a la TV
satelital, el internet, la mensajería noticiosa, la opinión occidental,
periodismo y blogueros independientes u otras redes sociales.
ZunZuneo, el twitter
regional ensayado entre 2009/2012 para proveer de información a aquellos
cubanos que disponen de móviles inteligentes, y cuya revelación se convirtió en
un puñetazo mediático a costa de la AP, según el oficialismo, no es un espacio
noticioso alternativo que tiene como fin promover la cultura del debate
político, sino un arma terrorista destinada a detonar un levantamiento popular
que obligue a los líderes históricos a fugarse por las alcantarillas y sufrir
el martirio de Gadafi.
Lo incuestionable es que
en este pedazo de país —si así podemos llamar a Cuba―, mientras ordenen y
manden los Castros o sus herederos transgénicos, nunca podremos pensar en el
desarrollo de una cultura del debate entre cubanos, donde los posiciones
políticas sean defendidas por medio de argumentos y no con golpizas propinadas
por las turbas de repuesta rápida.
Diga lo que diga Raúl
Castro, sobrio o con dos tragos de vodka en la cabeza, el castrismo solo
requiere de "idiotas útiles". Tontos a ser tratados con cinismo y
desdén; víctimas que ignoran las motivaciones de quienes se aprovechan de su
ingenuidad.
Las sintomatologías de
este mongolerismo, muestran carencia de
opinión propia, ignorancia informativa, literaria, y la más sensible pérdida de
memoria histórica. Pero hay buenas noticias, esta idiotez es curable y la
lectura de los títulos ofrecidos por la Red de Bibliotecas Cívicas
"Reinaldo Bragado", muy bien pudiera servir de antibiótico a los
aquejados de estos síndromes.Fuente:Diario de Cuba. Escrito por Pablo
Pascual Méndez Piña.
Publicado por Un Cubano
Intransigente
lunes, 12 de mayo de 2014
Culminan ciclo de conferencias de
jurídico penal
Por Jennifer Fonseca Padrón
La Habana, 16 de
abril de 2014: El pasado 15 de
abril culminó un ciclo de conferencias
magistrales de jurídico penal impartidas por el doctor en
Derecho Wilfredo Vallin a integrantes de
la Red de Bibliotecas Cívicas y otras organizaciones. Las mismas tuvieron lugar
en la sede de la organización en el Vedado.
El primer encuentro abordo
acerca del concepto de ley y justicia, el problema de la ley en Cuba, tipicidad
y conducta, el código penal: regulador
de la conducta, delitos de acción u omisión, concepto de delito en Cuba y la peligrosidad.
En el segundo encuentro se toco los
casos y las formalidades de la detención; en la tercera la citación y sus particularidades y el
quinto y ultimo el registro de vivienda en el cual se vio las características
especiales de la orden de registro art.219), las facultades del Instructor (art.215), los
edificios o lugares públicos (art.216), Registro en lugares de religión (art.217),
urgencia y consentimiento (art.218) entre otras.
Los participantes se
mostraron muy satisfechos al recibir un curso tan rico en información de la
cual desconocían.
jueves, 8 de mayo de 2014
lunes, 21 de abril de 2014
Policía impide reunión de bibliotecarios
(cortesía de Cubanet)
Agentes, paramilitares y militantes del partido rodean
la casa donde se iba a celebrar la reunión mensual de las Bibliotecas Cívicas
| 1 Comentario
Alejandro García
Arias, vicecoordinador de la Red, fue detenido y llevado a la unidad de la
policía de la calle Zanja, donde le levantaron un acta de advertencia por
“reunirse con grupúsculos” (foto cortesía de Jennifer Fonseca )
LA HABANA, Cuba. — El
pasado viernes 28 de marzo agentes de la Seguridad del Estado asediaron la
vivienda de Jennifer Fonseca Padrón (calle 18 entre Línea y Calzada, El Vedado)
para impedir una reunión de la Red de Bibliotecas Cívicas Reinaldo Bragado, de
la que ella es coordinadora desde hace pocos meses.
Al saber lo que estaba
ocurriendo, el periodista independiente Pablo Méndez acudió a la vivienda,
donde la joven se encontraba sola, y pudo presenciar el numeroso despliegue de
agentes en la cuadra y en el pasillo que conduce a la casa, pero no le
permitieron pasar. Ante su preocupación por la situación de Jennifer, un agente
le explicó que ella estaba bien y que ellos se hallaban allí solamente para
protegerla.
Para conocer más
detalles de lo sucedido, contactamos con ella, que nos explicó que mensualmente
se reúnen todos los bibliotecarios de la Red para hacer un resumen de las
actividades realizadas, contabilizar la entrada y la salida de libros, valorar
las debilidades y puntos fuertes de las bibliotecas, además de debatir
proyectos, ideas y opiniones de los bibliotecarios.
“Desde que tomé la
coordinación de la Red me vienen acosando”, relata Jennifer Fonseca: “El 25 de
febrero vinieron a mi casa los agentes Jordan y Diego, como se hacen llamar,
que intentaron impedir la reunión de ese mes, pero solo pudieron detener a los
bibliotecarios de provincia, porque todos los de La Habana pudieron entrar”. Y
añade la joven coordinadora de este valioso proyecto que trabaja a favor de la
libertad de información de los ciudadanos: “Desde ese día me envían a
«factores» del Partido, siete viejos parados ahí en el pasillo diciendo que
esto no es Venezuela, que esto no lo tumba nadie”.
Esta vez, sin embargo,
la visitaron desde el día antes, jueves 27. “Vinieron los llamados «factores»
acompañados por una mujer de la policía política con una blusa roja” cuenta
Jennifer, que se negó a atenderlos o a escucharlos siquiera, pues no se sentía
obligada a hacerlo. “Cuando fui a cerrar la puerta”, nos dice, “me lo
impidieron por la fuerza. Entonces mi esposo salió y les dijo que estaban
cometiendo una falta de respeto y que podían ser acusados de amenaza y
coacción. Ellos le respondieron que si quería que llamara a la policía, pero
por fin se fueron”.
Al día siguiente,
viernes 28, cuando debía efectuarse la reunión mensual, comenzó el operativo
entre once y media de la mañana y doce meridiano. Alejandro García Arias,
vicecoordinador de la Red, fue detenido y llevado a la unidad de la policía de
la calle Zanja, donde le levantaron un acta de advertencia por “reunirse con
grupúsculos”.
“No sé en cuál código
penal existe ese delito”, comenta la coordinadora de la Red, añadiendo: “A
Irina León Valladares la trasladaron hasta la autopista nacional y allí la
dejaron. Como no tenía ni un peso para regresar, tuvieron que ir varios
bibliotecarios a socorrerla para que pudiera regresar a su casa”.
Jennifer Fonseca,
coordinadora de la Red de Bibliotecas Cívicas ¨Reinaldo Bragado¨ (foto de Jennifer Fonseca)
(foto cortesía de Jennifer Fonseca )
Hasta pasadas las
cinco de la tarde se mantuvo el fuerte operativo, tan hermético que ni un solo
bibliotecario pudo atravesarlo. Recluida en su casa, Jennifer Fonseca pensó que
aquello no se acabaría nunca. Luego los vecinos le dirían que incluso a las
cuatro y media seguían llegando agentes.
“No supe cuándo vino
Pablo Méndez”, nos cuenta ella: “Pero, como no lo dejaron pasar, él me llamó
por teléfono. Los agentes le dijeron que no había ningún problema, que yo
estaba bien, ¡que ellos me estaban cuidando para que no me pasara nada! Qué
ironía. En fin, le dije a Pablo que yo estaba bien y le conté por arribita lo
que había sucedido”.
Pero todo no acabó
ahí, pues esa misma noche, a las nueve, la secretaria general de la Red de
Bibliotecas Cívicas fue visitada por el agente Jordan, que parece que es el
encargado de reprimir a los bibliotecarios de esa más que pacífica
organización.
Cuando le preguntamos
cuál era el comportamiento de sus vecinos de pasillo con ella, Jennifer aseguró
que siguen siendo solidarios con ella y recordó: “Yo estaba preparando el café
para la reunión y una vecina vino a decirme que no le abriera la puerta a
nadie, que eso allá afuera estaba lleno de tipos, que había varios en el mismo
pasillo y que incluso había agentes parados en el pasillo de al lado”
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